Los siguientes talleres de empleo tuvieron un carácter completamente distinto, fundamentados en aspectos de recuperación medioambiental y paisajística. Se denominaron El Cañizar y El Cañizar II, y ambos tuvieron dos especialidades: albañilería y jardinería. En el primero se formaron 18 alumnos-trabajadores (9 en albañilería y otros 9 en jardinería) y duró desde junio de 2007 a junio de 2008, mientras que en el segundo hubo 16 alumnos-trabajadores (8 en cada especialidad) y se desarrolló desde noviembre de 2008 hasta finales de octubre de 2009.
Estos dos Talleres de Empleo supusieron el complemento perfecto a las labores de recuperación de la Laguna del Cañizar. Gracias a los trabajos realizados se habilitaron nuevas zonas de recreo en los alrededores del humedal, se arreglaron las ya existentes, se vallaron las zonas húmedas que podían conllevar un peligro para el visitante, se ajardinaron diversos lugares de este entorno, se construyeron jardineras con diseño propio para zonas estratégicas, se fabricaron y colocaron tanto los carteles indicadores, como los mapas de recursos y el mobiliario de ese espacio: papeleras, bancos, aparcabicis, etc. Además también se ha trabajado en otros lugares del municipio, como la recuperación del Camino de los Agramaderos, y la intervención en el parque comúnmente llamado “La Moncloa”, en el que se han llevado a cabo trabajos de ajardinamiento y también se ha construido una caseta para que las personas que frecuentan ese lugar puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo.
El resultado de estos tres talleres de empleo puede resumirse en las siguientes cifras: 50 plazas de formación para alumnos-trabajadores , 3 puestos de trabajo como directores, otros 3 como auxiliares administrativos y más de 6 como docentes.
En lo económico, el Instituto Aragonés de Empleo ha aportado importantes subvenciones por valor de 266.381,28 € para el primer taller y de 355.425,84 € y 336.663,84 € para el segundo y tercero. El total es casi un millón de euros invertidos por parte del INAEM en nuestra localidad en el último lustro, a las que hay que sumar las respectivas aportaciones que el Ayuntamiento hizo para cada uno de ellos.
Por último, debemos incluir dentro del apartado formación todos aquellos cursos específicos, -impulsados por diversas administraciones-, que se celebran durante el año en la localidad y que van destinados tanto a trabajadores como a desempleados.